Los aciertos del entrenador de Boca y la actuación casi consagratoria del discutido Agustín Rossi, en uno de sus mejores partidos

Agustín Rossi (8): De los mejores partidos que tuvo en Boca. Inmensas intervenciones ante un tiro libre del Pity Martínez y un cabezazo de Borré. Más tarde le sacó otra pelota a quemarropa a Martínez y hasta desvió un mano a mano al colombiano Borré (que finalmente estaba adelantado). Tuvo poco que hacer en los goles del rival: el tiro de Pratto fue muy ajustado contra el palo y le fue imposible reaccionar ante el testazo de Izquierdoz.


Leonardo Jara (4): Estuvo muy impreciso, sobre todo en la primera parte. No tomó buenas decisiones cuando pasó al ataque y por momentos sufrió a sus espaldas por los ataques de River. Levantó un poco en el complemento hasta su lesión, que lo obligó a dejarle el lugar a Julio Buffarini (37? ST).


Carlos Izquierdoz (5): Tuvo un buen desempeño. Firme por abajo y también por arriba. Restó puntaje por sus falencias en los goles: no pudo despejar en el primero de Pratto y la introdujo en su propia valla de cabeza en el segundo. Así y todo, tuvo respaldo de la gente.


Lisandro Magallán (5): Regular tarea en la última línea de Boca. Por momentos le costó contener la marca de Pratto y Borré. Intentó mostrar firmeza por arriba y le faltó precisión con algunos balones largos y cierres.


Lucas Olaza (5): Sin mayores dificultades sobre su sector, quiso ser prolijo en defensiva para pasar al ataque, aunque no tuvo muchas excursiones en la ofensiva. Manejó las pelotas paradas pero no pudo sacarle mucho jugo a su pegada.


Nahitan Nandez (6): No solamente tiene el look de vikingo, sino que juega como tal. Un luchador en la mitad de cancha que también aportó criterio en lo futbolístico. Su entrega y despliegue, ganando en la mayoría de los mano a mano frente a sus adversarios, le acreditaron varias ovaciones de los hinchas.


Wilmar Barrios (7): El termómetro del mediocampo en el equipo de Guillermo. Tiempista, relevó cada vez que Boca quedó mal parado. Fue uno de los puntos más altos del local y seguramente volverá a ser determinante en la revancha a disputarse en el Monumental.


Pablo Pérez (5): Comenzó siendo eje en la mitad de cancha. Tomó la posta para la distribución y fue protagonista en la primera mitad. Se desdibujó y perdió mucha precisión en el complemento. Terminó con una molestia muscular que lo dejó rengo en los minutos finales (Boca ya no tenía cambios).


Cristian Pavón (6): Desequilibrante en el inicio del partido, complicó a Montiel con un par de desbordes por la izquierda. Remató desviado desde media distancia en un par de ocasiones y, después de la segunda, sintió un pinchazo en su isquiotibial izquierdo (fue reemplazado a los 25? PT por Benedetto).


Ramón Ábila (7): Vivo para utilizar su contextura ante los centrales contrincantes, se vio beneficiado con el ingreso de su compañero Benedetto. Mañoso, generó algunas infracciones cerca del área y tuvo premio al buscar el rebote de su primer remate en la apertura del marcador.


Sebastián Villa (5): El colombiano insinuó mucho más de lo que concretó. Empleó su velocidad en algunas oportunidades pero no fue punzante. Sacó un par de tiros en la primera mitad que se fueron muy lejos. Se fue reemplazado a los 27? ST por Carlos Tevez.


Darío Benedetto (7): Aprovechó su gran momento personal para sacar ventaja a favor de los suyos. Desde su ingreso por Pavón en la etapa inicial generó juego y preocupación en la última línea millonaria. Su cabezazo para el 2-1 parcial fue extraordinario. Su único lunar fue haber dilapidado el mano a mano con Armani en el último minuto.


*Carlos Tevez jugó menos de 15 minutos pero entró de buena forma. Se comprometió con el juego (inclusó terminó de volante por la lesión de Pablo Pérez), recuperó, tuvo una chance y le sirvió la victoria a Benedetto en la última. Sumó muchas chances para tener al menos un rato en la revancha. Julio Buffarini ingresó faltando menos de 10? y tuvo pocas intervenciones.

Guillermo Barros Schelotto (7): Tuvo audacia e inteligencia para apostar por el doble 9 ante la lesión de Pavón. Lo había ensayado en la semana y así lo llevó a cabo cuando se percató de que necesitaba más peso ofensivo por la línea de 5 impuesta por River de entrada. Otro de sus aciertos fue darle un cuarto de hora a Tevez, que casi le hace ganar el partido.


Por Federico Cristofanelli