El presidente de Boca aseguró que la nota firmada entre el titular del "Millonario", el presidente de la Conmebol y él "era un documento privado"

 

Luego de las declaraciones del presidente de River, Rodolfo D' Onofrio, que hicieron referencia a una traición en el reclamo que hizo Boca, el titular del club de la ribera Daniel Angelici deslizó que se sintió defrauado. "River puede decir lo que quiere, pero yo no filtré el acta", dijo el dirigente y aclaró: "El sábado se hizo un acta, un pacto de caballeros para comprometernos para que se jugara hoy (por ayer) a las 17 si estábamos en condiciones. Y hoy el acta estaba en los medios. Eso me molestó sobremanera. Me puso la gente de Boca encima".

Sobre los pasos a seguir del club y el pedido de puntos en la Conmebol, Angelici remarcó: "Presenté un escrito contando los sucesos y allí Boca pide que se aferre al reglamento".


En diálogo con Pasión por el Fútbol el funcionario señaló: "Sostengo y repito que los partidos se ganan y pierden dentro de la cancha pero no soy el dueño del club, soy el presidente. Los socios querían hacer el reclamo en Conmebol basados en el reglamento y tengo la responsabilidad como presidente de aferrarme al reglamento. Todo está dentro del reglamento".

Ofuscado por el momento de incertidumbre que atraviesa la definición de la Superfinal de la Copa Libertadores, el presidente del Xeneize no dudó en brindar más detalles de su accionar. "Los abogados trabajaron durante la noche del sábado y a las 10 de hoy (por ayer) me trajeron el borrador. Presenté un escrito contando los sucesos y allí Boca pide que se aferre al reglamento", aclaró.

Consultado sobre si es en respuesta a lo hecho por River en 2015 en el caso del gas pimienta, Angelici sostuvo: "En ese momento no me gustó que haya entrado D'Onofrio a la cancha. Después River llegó antes a la Conmebol y pide la descalificación de Boca, cosa que sucedió".
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Con relación a lo sucedido el sábado por la tarde con el micro, el directivo relató: "Nosotros como todos los dirigentes estamos tristes porque perdimos todos. Lamentablemente fuimos agredidos desde Libertador y Lidoro Quinteros hasta que abrieron el portón. Los jugadores sufrieron ese ataque donde hubo vidrios rotos, gas pimienta, y les dieron corticoide para que se recuperen y dos tuvieron que ir a una clínica. Y en todo eso no se pensó en suspender el partido sino en que fuera postergado. Boca así no podía jugar, quería igualdad de condiciones deportivas". El martes habrá una cumbre en la sede que la Conmebol tiene en Asunción para resolver las medidas que se llevarán a cabo. Se espera que la final no se defina en un escritorio.