El astro argentino se refirió a los aplausos que recibió en su visita al Benito Villamarín después de marcar tres goles en la goleada por 4-1

 

Lionel Messi vivió una noche especial en Sevilla. El Barcelona goleó al Betis por 4-1 y él fue el autor de un triplete con tres goles espectaculares que hicieron levantar a la afición local y aplaudirlo al cierre del encuentro, a pesar de ver como su equipo era aplastado por los azulgranas.

El primer tanto a los 18 minutos silenció en Benito Villamarín. Una ejecución de un tiro libre espectacular se metió en el ángulo izquierdo de Pau López y engañó a la barrera, la cual había puesto un hombre abajo de los pies de los jugadores que la conformaban para evitar cualquier sorpresa.

El segundo llegó antes del cierre del primer tiempo, en una jugada colectiva con taco incluido de Luis Suárez para acomodar el balón junto al palo con la cara externa del botín. Sin embargo, fue el tercero a los 85 el que terminó de enamorar a los fanáticos verdiblancos.


"Fue muy lindo y estoy muy agradecido a la gente, por como respondió después del último gol, así que se los agradezco ", comentó La Pulga en una entrevista al término del partido. Tiempo después, reconoció que, "no recuerdo que el público visitante me ovacionara por un gol". Además se tomó unos segundos para hacer lo mismo a través de las redes sociales: "¡Muy agradecido por el cariño que mostraron hoy acá!", escribió junto a una imagen suya en el estadio bético.


El tanto al que se refirió Messi estará sin duda entre los mejores de Europa del fin de semana, ya que a la salida de un córner ejecutado sin éxito, Arturo Vidal lo asistió, el rosarino encaró hacia la izquierda, sostuvo el balón ante el embate de Lorén Morón y cedió hacia Jordi Alba, quien se proyectó por su carril. El lateral devolvió hacia el punta, que en la maraña de piernas vio que el arquero Pau López se encontraba ligeramente adelantado. Y aplicó todo su talento, hundió su botín izquierdo y consiguió con precisión que la pelota cayera por detrás del portero.


El equipo de Ernesto Valverde se tomó el desquite ante el de Quique Setién del triunfo verdiblanco en el Camp Nou en la primera vuelta y con ello aprovechó el pinchazo del Atlético de Madrid en San Mamés el sábado.


Fuente; Infobae