Matías Morla, su apoderado, desmintió las versiones sobre una enfermedad neurológica: el diagnóstico preciso

En las últimas horas, Matías Morla, apoderado de Diego Maradona, salió a desmentir versiones periodísticas que aseguraban que el "Diez" sufre Alzheimer. "Los estudios médicos que se le realizaron no dieron ningún indicio en ese sentido. En México, donde Maradona estuvo dirigiendo y al mando no sólo de un plantel de fútbol sino de un cuerpo técnico, el club también le realizó distintos chequeos de salud, algunos a cargo de psicólogos y psiquiatras, los que resultaron de manera satisfactoria y no se nos dio ninguna información médica vinculada al trascendido mediático", subrayó el comunicado.

Ahora bien, ¿cuál es la verdad sobre la salud del astro, de 58 años? El ex enganche de la selección argentina declinó la propuesta de continuar como entrenador en Dorados de Sinaloa por los próximos dos años para operarse de su hombro izquierdo (por una lesión que arrastra desde su estadía en Dubai) y en su rodilla derecha, donde padece sinovitis aguda y artrosis, dos afecciones que le dificultan los movimientos. La decisión la tomó a instancias de sus hermanas, con las que convive en Nordelta, y en consenso con el propio Morla, con la intención de hacer una rehabilitación a consciencia y volver a los bancos de suplentes lo antes posible. Su representante advirtió que recibió sondeos de las selecciones de Venezuela y Bolivia (con las que ya había coqueteado antes de firmar con el "Gran Pez"), un equipo del fútbol chileno (¿Unión La Calera?) y otro de la Major League Soccer (aunque para ello debería recibir la visa de Estados Unidos).

Pero el problema principal de Maradona es otro: el trastorno de ansiedad le dificulta conciliar el sueño. "Profundamente, duerme dos horas. Después se despierta y desordena su descanso. Por ahí logra dormirse a las 2 de la tarde y a la noche no pega un ojo", explican desde su entorno. Las consecuencias de la situación, combinadas con que sabe que por unos meses no podrá trabajar en el fútbol, su pasión, generan el cuadro para el que buscan solución los profesionales que lo tratan.

Por prescripción médica, Diego toma un reconocido ansiolítico, pero hoy ya no le hace efecto. Por eso se sometió a la cura de sueño a fines de mayo. El procedimiento consiste en una inducción al descanso durante cuatro días para estudiarlo y dar en el clavo con la medicación precisa para regularle el sueño. Y que a partir de allí Maradona pueda tener una vida normal. He ahí la clave de su trastorno. "En esos estudios no se encontraron problemas neurológicos", aseguran desde su círculo íntimo.

En México, el cuadro de Maradona se hallaba más controlado. Cuando llega a la Argentina, se potencia. ¿Por qué? Cuando se encuentra trabajando, tiene la vida más ordenada. La rutina lo encauza, está ocupado, gasta energías y a la noche el cansancio lo asiste a conciliar el sueño.

La prueba: en México seguía con celo las tareas de kinesiología para sobrellevar su problema en la rodilla derecha, realizaba largas caminatas como uno más en la comunidad e incluso llegó a bajar la dosis de ansiolíticos; fármacos que le fueron suministrados desde hace más de diez años, luego de de terminar con sus problemas de adicción.

A pesar de los rumores, en el entorno del "Diez" advierten que esto es sólo "un pasaje por boxes" y que, una vez que atraviese las operaciones y encuentren la medicación indicada para controlar el trastorno de ansiedad, regresará a la dirección técnica, donde podrá albergar, al fin, dulces sueños.

 

Fuente; Infobae