El entrenador del "Xeneize" analizó distintos aspectos del clásico ante River y ya palpitó los próximos cruces por las semifinales de la Copa Libertadores. Además, se refirió a la posible llegada de Mauro Icardi

 

Boca se llevó un empate de su visita a River por la quinta fecha de la Superliga. Aunque el equipo local fue superior en cuanto a nivel de juego y situaciones generadas, el visitante supo contener sus avances y se llevó un punto del Monumental.

Una vez terminado el partido, el entrenador de Boca, Gustavo Alfaro, hizo un análisis de cómo se dio el partido y tocó otros temas puntuales que hacen a la realidad del equipo como los próximos Superclásicos que se vienen por las semifinales de la Copa Libertadores, la decisión de que Carlos Tevez sea suplente y la posible llegada de Mauro Icardi.

"Fue un clásico muy intenso, como pensaba que iba a serlo. Sabíamos que nosotros veníamos en etapa de construcción y que enfrentábamos a un rival que venía muy bien, en un pico alto de confianza", sostuvo "Lechuga", y agregó: "Fue muy importante el partido que jugamos. Fue una manera de medirnos, de saber las cosas que tenemos, las que nos faltan y las que tenemos que mejorar de cara a las semis".


Sobre el desarrollo del encuentro, señaló: "Sabíamos que los arranques de River eran muy intensos por la presión y teníamos que estar atentos. Eso fue lo que más nos costó en el arranque. En el segundo tiempo nos faltaba manejo de pelota en la mitad de la cancha y River seguía con la intensidad de querer atacar, pero había espacios a la espalda de Enzo Pérez y en la defensa. Me quedan muchas conclusiones positivas en el debe y en el haber para trabajar con los jugadores de cara a lo que va a empezar a pasar dentro de 30 días".

Alfaro lamentó la ausencia por lesión de jugadores como Ramón Ábila, Eduardo Salvio o Mauro Zárate, pero valoró que Boca "tiene muy buenos jugadores, con muy buenas capacidades".

"Veo un equipo muy sólido defensivamente. En ningún momento padecimos el partido. Sí nos faltó capacidad para sostener la pelota y romper la presión de River. Eso es algo que tenemos que trabajar y mejorar en lo colectivo y con los jugadores", agregó.

Y, a la hora de compararse con el clásico rival, puntualizó: "Hay diferencias de años. River es un equipo con cinco años de rodado en un pico muy alto de confianza y nosotros somos un equipo que esta buscando su dimensión o puesta punto. Lo que hacemos es renovar el plazo fijo. Lo hicimos con Paranaense, con Liga de Quito y ahora con River. Así tiramos mientras tratamos de consolidarnos con el equipo".

Para el DT, las semifinales de la Copa Libertadores "van a ser una eliminatoria muy pareja" y, sobre el rumor de una posible llegada de Icardi al conjunto de la ribera, sentenció: "No hay nada. No estamos en negociaciones abiertas con ningún jugador".

Finalmente, se refirió a la decisión de dejar a Tevez en el banco de suplentes y de hacerlo ingresar a 15 minutos para el final: "Son decisiones tácticas. Carlos es un muy buen jugador, que está en un muy buen momento. Pero él o De Rossi no son veloces y en una transición nos hubiese costado más el partido. Además, venía de jugar 90 minutos ante Liga de Quito por la Copa. Yo había visto que iba a ser un partido con mucha intensidad y, cuando bajó la presión, la idea era poner jugadores con buen pie y con velocidad. Puse a Villa, a Bebelo (Reynoso) y a Tevez para poder sorprender a River. Dentro de mi ideario de estrategia estaba eso. Contra Paranense no lo puse a Tevez y no me dijeron nada, contra Liga de Quito en la ida, tampoco. Son decisiones que uno toma en función del partido. Todos estamos por Boca Juniors y todos deben estar dispuestos para saltar a la cancha".

Fuente; Infobae