Nicolás Russo habló de la crisis económica que deberán afrontar las instituciones deportivas cuando vuelvan a sus actividades. Dijo que deberán esperar hasta 2022 para acomodar sus finanzas

Luego de la pandemia se vendrán tiempos difíciles. En todos los sectores de la economía habrá una cicatriz que tardará en cerrar. Y los clubes no quedarán exentos de la crisis que dejará el coronavirus.

"Va a quedar un lindo despelote", resumió el presidente de Lanús, Nicolás Russo, quien se refirió a la falta de actividad que hay en las instituciones como medida preventiva relacionada al aislamiento social que exige el Gobierno Nacional para evitar posibles contagios del virus COVID-19. "Para recomponernos de esta situación, los clubes como Lanús necesitarán tiempo, hasta buena parte del 2022 para ponerse a cero. Pero esto no sólo pasará en los clubes, también una Pyme o en una pizzería", argumentó el directivo.

Además, el máximo responsable del Granate reconoció que "hay muchas presiones dando vueltas porque, económicamente, esto va a estallar" y planteó como ejemplo la situación que atraviesa la entidad que él lidera: "Está bastante ordenado aunque hace un año y medio que no se vende un jugador, por eso este mes se hizo frente a los sueldos del personal y de los jugadores hasta un límite, con un saldo a negociar".

"Se van dejando deudas en el camino, como proveedores, impuesto a las ganancias y otras cargas, que si esto se termina rápido, no es grave. De lo contrario, será complejo", consideró Russo, quien también se desempeña como diputado bonaerense.


Por lo tanto, en las declaraciones brindadas a Radio Continental, el funcionario advirtió que la decisión de la AFA relacionada a la suspensión de los descensos por dos años "es acertada". "Es la única manera de acomodar los presupuestos, sino después de la pandemia podrían desaparecer 25 o 30 clubes", señaló.

En este sentido, también se refirió a las palabras del Secretario General de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, quien había criticado la propuesta al afirmar que sin descensos se perderá la calidad competitiva del campeonato: "No voy a opinar sobre lo que dice. Ningún dirigente quiere un torneo sin descensos, pero a esto nos obliga la situación económica. No solo acá, sino en todo el mundo. Es imposible que todos estén de acuerdo".

En Lanús, como la mayoría de los clubes de la Superliga, los salarios que se abonaron a los empleados fueron productos del pago de la televisión que "depositó por anticipado el mes de abril", por lo que se estima que en mayo ocurrirá lo mismo, dado que las empresas Turner y Fox se comprometieron a pagar los derechos antes del 10 del corriente.

Finalmente, Russo no aseguró que el fútbol retorne a puertas cerradas, ya que al hablar de los contagios el directivo presentó una hipótesis que no encuentra respuesta: "Si jugaran Lanús contra Vélez y se contagiara un jugador, ¿estos equipos podrían jugar la fecha siguiente?".

La interrogantes es una semblante más en la incertidumbre que se generó alrededor de fútbol. Mientras tanto, Nicolás Russo dispuso que los gimnasios de la sede social sean acondicionados "como un hospital de campaña con más de 200 camas para asistir a pacientes con síntomas leves de coronavirus".