Hace tres años el histórico bailarín de "ShowMatch" recibió el diagnóstico de cáncer. Sin embargo, continuó con su vida habitual, aunque decidió ocultar su dolor

 

El mundo del espectáculo se vio conmocionado con la triste noticia de la muerte del bailarín de ShowMatch Pier Fritzsche. Aunque venía luchando contra una dura enfermedad desde hace tiempo, su partida sorprendió incluso a sus amigos, que no sabían sobre el dolor que el artista había elegido callar.

Pier tenía 42 años y debutó en el certamen conducido por Marcelo Tinelli en 2008. Allí fue un excelente acompañante de figuras como Karina Jelinek, Andrea Rincón, Dolores Barreiro, Wanda y Zaira Nara, Silvina y Vanina Escudero y Marcela Tauro, entre otras.

Este verano hizo temporada en Mar del Plata con la obra Magnífica, de la mano de Carmen Barbieri, y luego participó de la pieza en el Astros, en la calle Corrientes. Sin embargo, la amplia sonrisa que se le veía cuando estaba sobre el escenario, ocultaba un duro presente que solo su mejor amiga, la también bailarina Eva Sánchez, conocía: Fritzsche padecía cáncer desde hacía tres años y luchaba en silencio contra la enfermedad.

Siempre juntos: Eva Sánchez y Pier Fitzche; en la foto, acompañados por la periodista Luciana Elbusto
Siempre juntos: Eva Sánchez y Pier Fitzche; en la foto, acompañados por la periodista Luciana Elbusto
En los últimos meses el bailarín tuvo una recaída que no pudo superar y de la que muy pocos estaban al tanto. Incluso la familia de Pier era muy reducida: en julio de 2013 lamentó la partida de su mamá. Y así, era Eva la única persona que realmente sabía cómo estaba el profesor de danza.


La coreógrafa Mariela Anchipi, también íntima amiga de Pier, le contó a Teleshow que el bailarín había decidido "mantener a todo el mundo fuera de su tema". Para no victimizarse o tal vez como mecanismo de defensa, nadie supo a tiempo qué le pasaba.

"La última vez que lo vi fue en mi cumple, en junio, y estaba muy bien. Después, cuando hablábamos y yo le preguntaba, me decía que estaba bien. Así que para mí fue todo muy repentino: cuando volvió el cáncer no lo quiso contar…", dijo la esposa de Dady Brieva, y explicó que se enteró de su muerte por una de sus mejores amigas, una hermana para Pier.


Marcela Tauro, su última pareja en el Bailando y con quien mantuvo muy buena relación, también fue testigo del silencio del bailarín. "Tenía un cáncer fulminante, del que solo estaba al tanto su amiga Eva; él no quiso que se supiera", contó la periodista de Intrusos, quien recordó a quien fuera su partenaire en el certamen como "un tipo coqueto, solidario y laburante, muy buena persona".

Tampoco sabían de su enfermedad sus compañeros de Magnífica. Incluso Fede Bal se mostró sorprendido y lo despidió a través de las redes: "Compañero, tipo bueno como pocos, hasta siempre Fer", escribió el hijo de Carmen.

En el mismo sentido, Becky Vázquez —vedette de la revista— tampoco tenía idea sobre qué le sucedía a su compañero: "No sé más de lo que se dice, él no contaba nada y era muy reservado". Además, recordó que en el último tiempo a Pier se lo veía muy flaco. Y cada vez que le pedían que se cuidara, que comiera mejor, el bailarín esquivaba el tema. Jamás reveló que su delgadez se debía a un problema de salud.


"¡¿Estaba enfermo?! De nosotros, nadie sabía nada…", le dijo a Teleshow una Bianca Iovenitti todavía conmocionada por la triste noticia. Integrante del staff de la obra de Carmen, Bianca fue consultando con el resto de sus compañeros ante el fuerte los rumores de la muerte de Pier. Entonces todos comenzaron a llamarse y a cruzar mensajes por WhatsApp en busca de una respuesta que negara el fatal descenlace.


Del mismo modo, en los pasillos de La Flia todo era desconcierto. "Está enfermo, dicen", contó Sol Pérez, quien también compartió elenco en Magnífica, sin poder dar mayores precisiones sobre Fritzsche.

Para protegerse de las preguntas de la gente, para no victimizarse o para mostrarse fuerte hasta último momento. Nadie sabe por qué Pier se guardó su dolor para él. Tal vez su amiga Eva sí lo sepa. O quizás, ni siquiera él tuviera la respuesta.


Fuente; Infobae