En un emotivo discurso, Marcelo Tinelli hizo foco en la realidad:

 

"En un año donde todo parece cuesta arriba, 'ShowMatch' tiene más sentido"

A las 23.13, seis minutos después de haber ingresado al estudio de La Corte, Marcelo Tinelli gritó por primera vez en el año su clásico: "¡Buenas noches América!". Lo hizo después de abrazar a todas las figuras del primer VideoMatch (el deportivo, el de los bloopers) y el viejo VideoMatch (aquel del humor), sus "compañeros de toda la vida", y a las 17 cantantes que en la apertura repasaron los clásicos temas del programa. ShowMatch volvió al aire este 29 de abril. Y no será una temporada más: se trata de la trigésima. Por eso, además del Súper Bailando y un nuevo formato, Genios de la Argentina, el humor volverá al ciclo.

Es por eso que sobre el cierre de un discurso que se extendió por más de media hora Tinelli creyó oportuno hacer una aclaración: "Estos festejos (por los 30 años del programa) se dan en un contexto difícil, en un año en que todo parece que es cuesta arriba, mucha gente puede pensar: '¿De qué nos podemos reír? No estamos para festejar…'. Y los entiendo, realmente".

"Pero es en momentos como este cuando un programa como ShowMatch tiene más sentido, cuando más útil puede ser -continuó-. Es en los malos momentos cuando te juntás con tu familia y valorás al que te saca una sonrisa, los que te hacen sentir bien, y nos hacen volver a creer en nosotros. Y somos una familia, que sabe cuando hay que estar, está".

El hombre de Bolívar hizo mención a los humoristas que lo rodeaban. "A muchos (por los ex integrantes) no los veía hace casi 30 años. 30 años… ¡30 años! ¡Dios! Hay muchísima emoción en el estudio. Es una noche única", dijo, e hizo una pausa por "algunos que (ya) no están acá", prometiendo recordarlos. "¡Los recuerdos que tengo de cada uno de ustedes!", les dijo a Pablo Granados, Pachu Peña y Toti Ciliberto, entre otros, con quienes volvió a decir una frase clásica entre ellos: "Somos tus amigos", se decían en los viajes. "Con algunos hemos tenido sus diferencias, pero quedaron atrás", aclaró Tinelli.

Y con ellos (como Diego Pérez) se dio un momento muy particular cuando destacó a la competencia. Y se escuchó un grito al fondo. "No, no soy (Marcelo) Bielsa", aclaró, sobre el gesto de fair play del técnico rosarino. Y mencionó a Susana Giménez, Mario Pergolini y Adrián Suar, con quien se enfrentaban cuando VideoMatch estaba en Telefe y El Chueco tenía sus programas en Canal 13.

Más de 30 minutos duraron sus palabras donde también hubo una mención para su familia, comenzando por sus padres, Dino y Chiquita (mencionó por sus apodos a quienes le enseñaron a "no bajar los brazos"), siguiendo por Guillermina Valdés, y también sus hijos, los propios y los de su mujer ("los hermosos hijos de mi mujer, que son como mis hijos"). "Ellos son el verdadero éxito de mi vida, y lo que más quiero…", resaltó, y sorprendió: "No me quiero olvidar de Paula (Robles) y Sole (Aquino), madres ejemplares de mis hijos".

Tras anticipar que iba a repetir hasta el cansancio la palabra "gracias", rememoró la figura de Juan Alberto Badía, "un lujo de maestro". Y pareció dejar atrás cualquier roce (como el que tuvieron el año pasado por Laurita Fernández) al mencionar especialmente a Gustavo Yankelevich, a quien le dedicó el programa. También recibió una visita especial, la de un viejo ladero desde la producción: Claudio Villaruel. "Te quiero mucho", le dijo Tinelli. "¡Yo te adoro!. Y ver a todos juntos, boludo, es una cosa de locos…", le respondió Villaruel.

Y en la misma sintonía del discurso que dio en el último programa de 2018, habló del cambio de época. "Quiero agradecerles a las mujeres, que son las protagonistas de estos cambios culturales, y que nos están ayudando a abrir los ojos -dijo Marcelo-. Es una gran oportunidad para tratar de hacer una sociedad mejor. Y estamos aprendiendo a adaptarnos a estos cambios. No nos da vergüenza de reconocer errores". Pero advirtió: "Cambiaron muchas cosas, pero la esencia es siempre la misma, encontrarnos para tratar de pasarla bien, en los buenos y los malos momentos".
Y reparó en las "muchas críticas" que recibió en estos años en pantalla. "No las rechazamos, sino que las usamos para hacer un programa mejor, sin perder el foco de que somos un programa de entretenimiento". Y resaltó, para concluir y dar paso a los primeros sketches: "Es un milagro que un programa de televisión cumpla 30 años. Pero es un milagro que viene de todos ustedes, de los millones que están del otro lado de la pantalla. Gracias por tanta fidelidad."


Fuente; teleshow