Confesó que sintió miedo, que estaba nerviosa por subirse al escenario y que de chica sufrió hambre.

 

“¿Puede ser un delito expresar una opinión?”, preguntó luego de cortar a la banda que la acompañaba y comenzar un relato sobre sus dichos y la judicialización por parte de Carabineros.

“Hay muchos casos donde la misma Policía y los mismos militares fueron quienes estuvieron incendiando”, había dicho durante una entrevista en noviembre a la cadena de televisión estadounidense Univisión.

Sucede que Mon Laferte opinó en noviembre sobre los hechos violentos que ocurrían en Santiago de Chile y desde la Fuerza de Seguridad pidieron que sea citada a declarar esta semana.

“Pensé que era una broma”, dijo sobre la citación la artista sobre el escenario de la Quinta Vergara. “Desde ese día, hasta subirme a este escenario he estado con mucho medio, he estado muy nerviosa pero también me he sentido súper valiente”, confesó.

“Me decían que hoy debía decir algo, pero soy una cantante que da su opinión como cualquier persona”, dijo antes de pedir “perdón por hablar tanto Viña”.

Lo único que se hacer, es cantar
Luego dedicó algunos minutos para hablar de su historia, de su infancia en Viña del Mar, en donde nació y de cómo fue la crianza por parte de su mamá y su abuela, “después mi papá se fue, típica… bueno, no todos, pero casi todos”, deslizó ante un público atento que reaccionó ante cada oración de la cantante.

“Lo único que aprendí en la vida fue a cantar, trabajé desde muy chiquita como cantante y es tan difícil quedarse callado cuando uno lo vivió en carne propia, no toda la gente sabe lo que es cagarse de hambre de verdad”, dijo.

Contó que una de las personas que más la animó a dedicarse a la música fue su abuela: “Me decía: ‘Usted tiene que ser famosa, es la única manera de que no pase hambre’. Me lo tomé tan enserio, que aquí estoy”, dijo sonriendo la artista que recibió dos gaviotas.

El discurso fue el preámbulo de la canción “La Trenza”, que dedicó “pa’ todas las princesas de la población”.