El oficialismo del Senado espera convertir el 14 de noviembre próximo en ley el Presupuesto 2019 luego de que en una maratónica sesión, en la que no faltaron escándalos, logró darle hoy media sanción al proyecto.

 

 
Fue al cabo de una jornada teñida por violentos incidentes ocurridos fuera del Congreso, con 26 detenidos.
 
Tras más de 17 horas de debate, la iniciativa fue aprobada con 138 votos afirmativos, 103 negativos y 8 abstenciones, y girada al Senado, donde se prevé que sea tratada el 14 de noviembre.
 
El proyecto prevé una baja de la actividad económica del 0,5%, una baja del 1,6% en el consumo privado y un desplome del 9,7% en la inversión, además de un dólar promedio de 40,10 y una inflación punta a punta del 23%.
 
En los dos proyectos de Presupuesto 2017 y 2018, el oficialismo había cosechado 177 y 165 votos respectivamente, con la ayuda del ala dialoguista de la oposición: este resultado marca un retroceso respecto de los consensos transversales alcanzados durante los dos primeros años de la era macrista.
 
La media sanción del Presupuesto definido como de "déficit cero" llegó en un momento oportuno para el Gobierno, ya que este viernes se desarrollará una reunión del directorio del FMI en la que se tratará la renegociación del acuerdo de endeudamiento, con la expectativa de que valide un nuevo desembolso de US$ 7.100 millones para el Tesoro Nacional.
 
Además de los votos propios, el oficialismo sumó el aval de una porción del interbloque Argentina Federal (Justicialista y aliados), de Evolución y algunos monobloques, mientras que las bancadas que hicieron causa común para resistir el proyecto fueron el Frente para la Victoria, Red por Argentina, Frente Renovador, Unidad Justicialista y la izquierda.
 
La oposición casi logra frenar el inicio de la sesión pero finalmente se juntó un quorum apretado de 129 diputados y se habilitó el debate sesión, mientras afuera comenzaban a despuntar los estrépitos de las primeras corridas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que alcanzaron su pico de mayor tensión tres horas más tarde.
 
El clima de confrontación fue una constante desde el primer momento, cuando luego del discurso del miembro informante de Cambiemos, Luciano Laspina (PRO), un grupo de diputados del Frente para la Victoria desplegó banderas de Estados Unidos sobre el hemiciclo del recinto, y luego se acopló la diputada de Red por Argentina Victoria Donda al colocar allí una gigantografía de cartón de la directora del FMI, Christine Lagarde.
 
Laspina decidió enfocar su discurso en una crítica a los años de "descontrol fiscal" de los gobiernos kirchneristas, y pidió "no castigar al Gobierno que le tocó pagar los platos rotos de la fiesta populista".
 
 
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda desempolvó el discurso de la herencia recibida, al marcar que el kirchnerismo "dejó casi cuatro puntos de déficit" y un "legado" que fue "inédito", que incluyó una suba del gasto público "del 26 al 46% del PBI".
 
El primero en responder fue el diputado del Frente para la Victoria Axel Kicillof, que calificó de "fracaso absoluto" el Gobierno de Mauricio Macri, y rechazó que el oficialismo siga montándose en el relato de "la pesada herencia", cuando transcurridos tres años de gestión "empeoraron todo".
 
"Basta de excusas, llevan tres años de gobierno y rompieron todo", embistió el ex ministro de Economía, que alertó que el presupuesto para el año que viene es "de súper ajuste" que sólo va a "generar más recesión".
 
El diputado del Frente Renovador Marco Lavagna señaló que la economía del país se encuentra "en el medio de una fiesta populista financiera" que se va a tener que "pagar en algún momento", y en este sentido sostuvo que "no aplica más" el discurso de "la herencia" recibida.
 
Por su parte, el legislador del bloque Justicialista Diego Bossio sentenció que el Gobierno de Macri "fracasó" y vaticinó que "también fracasará este Presupuesto".
 
"Vinieron a decir que iban a resolver el tema inflacionario y vamos a tener la inflación más alta desde 1921. Iban a resolver la pobreza y cada vez estamos más lejos de la pobreza cero. Y sobre unir a los argentinos, miren lo que nos pasa en lo cotidiano en este Congreso", indicó.
 
Un rato antes, el recinto se había convertido en escenario de una trifulca que comenzó cuando varios diputados del FpV y de Red por Argentina se acercaron al estrado del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, para exigirle que dictara un cuarto intermedio de la sesión hasta tanto cesara "la represión" de las fuerzas de seguridad contra manifestantes en las inmediaciones del Congreso.
 
Mientras Monzó cavilaba qué hacer, varios diputados se arremolinaron en una gresca que tuvo como protagonistas estelares a los legisladores del FpV Daniel Filmus y Leopoldo Moreau, y al jefe de la bancada del PRO, Nicolás Massot, quien desencajado quedó al borde de los golpes de puño y debió ser sujetado.

Fuente: NA