El gobernador, Domingo Peppo, inaugurará este miércoles en Comandancia Frías

el ciclo lectivo de nivel primario en lo que se espera como otro año complicado con las organizaciones producto de la puja salarial. Salvo 2007, todos los comienzos de clases marcaron un contrapunto entre lo que proponía el Gobierno como mejora salarial y las pretensiones de los sectores que representan a la docencia.

Con el antecedente más cercano en el que casi todo el arco de asalariados perdió ante la inflación en 2018 y en un año en el que las estimaciones económicas no son alentadoras, 2019 aparece como otro año complejo.

La semana pasada, la Provincia puso a consideración de la docencia un incremento de haberes segmentado desde marzo a octubre, a razón de un 10 por ciento en el primer mes, y el resto de a 4% en junio, agosto y octubre, respectivamente, y dejó abierta la posibilidad de adelantar algunos meses pero no el porcentaje como pretendían las organizaciones que agrupan a los trabajadores.

Desde el frente sindical que agrupa a las organizaciones más representativas, se definió el pleno rechazo a la propuesta y se estableció una medida de fuerza por 72 horas desde el próximo miércoles, lo que lleva a que con los feriados de carnaval de hoy y mañana, la primera semana para la escuela primaria podría ser de nula actividad según lo defina cada educador.

‘El Gobierno tiene la voluntad política de hacer el máximo esfuerzo al invertir $2.235 millones anuales para el sector docente‘, había marcado la ministra de Educación, Marcela Mosqueda, a la par de pedir a los trabajadores del sector analizar el contexto social y económico del país.

‘Necesitamos que los docentes estén en el aula, reconocemos el compromiso que tienen con la educación de sus alumnos, estamos abiertos al diálogo, la comisión de política salarial no cerrará durante el año .pero es el máximo esfuerzo que podemos hacer‘, explicó.

En el comunicado enviado a los medios, el aglomerado que reúne a ATECh, Federación Sitech, Utre CTERA, Sadop y otras entidades señalaron que la intención es un aumento no menor al 30 por ciento, reconociendo a este porcentaje como el incremento del costo de vida proyectado para el año más un aporte que compense la pérdida de poder adquisitivo del año pasado.

Las palabras de Mosqueda de apelar a una negociación siempre abierta busca evitar la posición casi inflexible de los sindicatos que en 2018 realizaron medidas de fuerza incluso hasta en el último tramo del año en épocas de mesa de exámenes y tratar de garantizar un ciclo lectivo que no esté signado por el paro.

Es que desde la cartera educativa señalaron que los incrementos proyectados, llegará a poco más de $ 19.500 cuando se aplique el último segmento de la suba, por ahora pensada para octubre, desde ATECh indicaron que la cifra es más baja, y que para el décimo del año un maestro de grado que recién se inicia en la actividad cobrará un haber que no superará los 16 mil pesos.

El sindicato asegura que la cuestión salarial docente lejos de ser un ‘problema de recursos se trata de una definición política‘ y pidió al Ejecutivo que establezca como prioritario al sector.

Desde el inicio de año y con la perspectiva de una negociación complicada para acercar posiciones, el Gobierno pidió prudencia desde la mirada que la docencia se lleva la tajada más grande de lo que se destina para el pago mensual de haberes, por lo que debería tenerse el equilibrio necesario para mantener la cadena de pagos