El presidente Mauricio Macri dijo que la Argentina tuvo muchos años "de tirar gigantescas oportunidades por la ventana", y consideró que es "inaguantable" volver a escuchar a "los que vienen a proponer ese maravilloso atajo, esa solución mágica que nos desliga de trepar la montaña" para mejorar la macroeconomía y lograr el desarrollo del país, durante su discurso en la reunión de gabinete ampliado en el Centro Cultural Kirchner (CCK).



"A los predicadores de la resignación y el escepticismo les digo que no es verdad que los argentinos estemos condenados a persistir en la agresión y el aislamiento", sostuvo el jefe de Estado ante un auditorio colmado de funcionarios.

"Siempre me calentó la mentira. Y volver a escuchar a los que vienen a proponer ese maravilloso atajo, esa solución mágica que nos desliga de trepar la montaña -con orgullo y con esfuerzo- es inaguantable, no lo puedo soportar más", expresó Macri. 

"Son muchos años de haber frustrado generaciones, de tirar gigantescas oportunidades por la ventana", continuó.

El mandatario sostuvo entonces que siempre escucha en los últimos meses que el país "se arregla creciendo".

"¿Quién no quiere crecer?" se preguntó. "Pero para crecer tenemos que hacer las cosas de fondo, estructurales, de base, que nos permiten crecer, es elemental", explicó.

Macri dijo después que aunque estaba "un poquito enojado" por estas situaciones, también estaba "muy esperanzado" porque muchas cosas habían cambiado en los tres años de su gestión. "Todo lo que estamos haciendo no es en vano", lo sintetizó.

"No es verdad que estamos condenados al fracaso persistente o que no podemos cambiar la historia", apuntó el Presidente.

En otro tramo de su discurso el mandatario valoró los "récord de incautaciones de cocaína, marihuana, pastillas y más de 60 mil detenido por el narcotráfico".

"De apoco vamos logrando que los jueces se hagan parte de esta necesidad de hacerle sentir a cada argentinos que todos estamos cuidando por la tranquilidad de su familia", dijo.

También se refirió a la economía, donde mencionó "los problemas de recesión, la tasa de interés, todas estas cosas que estamos tratando de dejar atrás en base a persistir en la misma línea, sin cambiar las reglas de juego, pero sostener este esfuerzo hacia el ordenamiento".

Finalmente le pidió a los funcionarios de Cambiemos "hacerse cargo del liderazgo" que ejercen y "poner el hombro y remar", porque de la situación que "se heredó no se sale de un día para otro", al ratificar el modelo de gestión iniciado en 2015.

Ante más de mil funcionarios, especialmente de los gobiernos nacional, bonaerense y porteño, Macri los llamó a ser "transmisores" de las convicción de que este es el "camino correcto", y "remarla un poco más, sin llorarla".

"Es ahí donde nosotros tenemos que transmitir algo distinto, porque no es solo el presidente, los ministros, la gobernadora (María Eugenia Vidal), el jefe de Gobierno (Horacio Rodríguez Larreta, ambos presentes), es cada uno de los que estamos en esta sala, porque cada uno de nosotros hemos asumido la responsabilidad de liderazgo y liderar significa transmitir, pero no solo con las palabras sino con los hechos", aseveró.

"No existe otra forma que persistir y eso es lo que necesito que transmitan, que estamos convencidos y lo estamos haciendo con honestidad, que es lo mejor para todos los argentinos", añadió.

En medio de estas expresiones, el mandatario mostró que llevaba una media de cada color, y explicó que era un gesto por el Día Internacional del Síndrome de Down. 

"Para los que creen que me volví loco", bromeó Macri, que dijo que usaba las medias 
"porque la diversidad es algo maravilloso y nosotros no tenemos que dejar a nadie atrás".

 

Fuente: Télam.