El secretario de actuación de la Cámara Nacional Electoral (CNE), Sebastián Schimmel, afirmó hoy que "no hay ninguna clase de fundamento" para dudar sobre la transparencia de las elecciones y remarcó que los comicios en el país tienen "una cantidad de reaseguros y de controles cruzados por parte de los partidos políticos".

 

"En lo que hace al rol de la justicia electoral, no hay ninguna clase de fundamento que nos haga preocupar sobre la transparencia de las elecciones", afirmó Schimmel en declaraciones a radio La Red, al ser consultado sobre las denuncias del apoderado del Frente de Todos, Jorge Landau, que insiste con las dudas por el escrutinio.

En ese sentido, el secretario dijo que "las elecciones en el país tienen una cantidad de reaseguros; son un proceso ciudadano, las autoridades de mesa son ciudadanos sorteados, y hay controles cruzados por parte de los partidos políticos".

"Desde la confección del padrón en abril hasta la designación de las autoridades de mesa, todo es fiscalizado por los partidos políticos", dijo y remarcó que también el escrutinio definitivo -que hace la justicia y es el válido legalmente- "es fácilmente comprensible para los ciudadanos, trazable y controlable".

El funcionario judicial destacó que "nuestro sistema electoral será anacrónico, es cierto, pero es muy sólido en su integridad".

En tanto, sobre la actuación de la empresa Smartmatic, contratada por el Gobierno para el escrutinio provisorio que se realiza la misma noche de la elección y no tiene validez legal, Schimmel explicó que "ha habido una entrega en depósito del software, se ha notificado a los partidos políticos e incluso se ha permitido -bajo condiciones muy restrictivas- que se haga una inspección del código fuente, cosa que no ha ocurrido en oportunidades anteriores".

Tras recordar que la CNE "viene reclamando que el software se entregue con anticipación y sea auditable por los partidos", indicó que "nunca se cumple el plazo pretendido por la Cámara"

"No es tal vez la solución óptima por los tiempos, ya que una auditoría de esta clase requeriría tiempos mucho más extensos, pero ha habido una actitud de mayor apertura que en otras oportunidades", concluyó.

Sin embargo, Landau consideró -en declaraciones hoy a El Destape Radio- que "nos ocultan el software" y que "la promesa de que nos iban a entregar el software electoral fue siempre trucha”.

“Nos pusimos de acuerdo de que íbamos a auditar el software con el programa Sonar. Pero la empresa presentó un escrito diciendo que rechazaban ese método. Ayer nos retiramos de la reunión, era inútil continuar allí", dijo el apoderado del Frente de Todos.

 

Fuente: Télam