Duro traspié acusaron las valuaciones bursátiles este lunes, mientras se extendieron los alcances del coronavirus, a lo que se añadió una disputa entre los países productores de petróleo que contribuyó tensar más a mercados que transitan días de “pánico”.

 

Algunas cifras asustaron por la magnitud de la baja y por los escasos antecedentes registrados para una sola rueda. El Dow Jones recortó unos 2.000 puntos, la caída más amplia en términos absolutos, y una de las más grandes en términos relativos un 7,8% en rojo. El desplome de 24% en los precios del petróleo fue el mayor en casi tres décadas, desde la Guerra del Golfo en 1991. El índice Vix, que mensura el temor inversor, saltó por encima de 50, un máximo no visto desde la crisis sub-prime en 2008.

Los mercados argentinos estuvieron alineados con la tendencia global, arrastrados por el colapso de los precios internacionales del petróleo en medio de una guerra de producción del hidrocarburo, que se sumó al impacto del coronavirus sobre la demanda. El índice S&P Merval en dólares se hundió a sus precios más bajos desde 2009. El Riesgo País argentino saltó 15,2% y próximo a los 2.800 puntos básicos alcanzó un récord desde junio de 2005, cuando la economía argentina salía del default.

Los precios del crudo perdieron la cuarta parte de su valor durante la jornada, en su mayor desplome diario desde la Guerra del Golfo de 1991, después de que Arabia Saudita dijo que aumentará la producción para lograr cuota de mercado, en un momento en que el virus ya está generando un exceso de suministros.

A partir de ese driver, las acciones de las bolsas de Nueva York retrocedieron en torno a un 8%, para regresar a valores de enero de 2019. En Europa, la bolsa de Milán fue la más afectada, con una caída de 11,2%; Londres perdió 7,7%, París cedió 8,3%, Francfort cayó 7,9% y Madrid retrocedió 7,9 por ciento.


Los indicadores financieros de la Argentina fueron de los que se llevaron la peor parte, por la doble condición de país emergente y por estar el Gobierno nacional en pleno proceso de renegociación de la deuda. El mercado accionario argentino fue el que anotó la mayor baja en términos globales, incluso más que otras bolsas en las que incide el precio del petróleo, como Arabia y Dubai, que restaron un 8 por ciento.

El Riesgo País de Argentina se llegó a disparar por la mañana 403 puntos básicos, a 2.829 unidades, afectado por una marcada corriente vendedora ante una rápida propagación del coronavirus que afecta la economía mundial. Concluyó en 2.791 puntos, con un alza de 15,2% o 365 unidades.

El Riesgo País argentino, que cerró 2019 a un nivel de 1.770 puntos, había alcanzado un nivel de casi 2.600 puntos en septiembre pasado, marca que hoy pulverizó.

José Ignacio Bano, gerente de Research de InvertirOnline, afirmó a Infobae que los países “atraviesan una coyuntura financiera bastante complicada. El petróleo desde ayer se sabía que iba a andar mal y esto se extendió al resto de los activos”.

“Se ha disparado una ola de ventas, creo que estamos ante un movimiento comparable a lo ocurrido en 2008-2009 e incluso más exagerado, porque partimos desde los valores históricos más altos. Si observamos el Price Earning (ratio precio-beneficio) de las cotizantes norteamericanas nos da un promedio de 25. Ese ratio es altísimo y se condice solamente con un período de tasas cero”, puntualizó Bano.


“Ya desde 2016 que este ciclo sigue rompiendo récords. Encontrar el timing como para estimar cuándo los mercados pueden empezar a revertir la corrección es muy difícil, pero de este fin de la tendencia puede estar cerca. Con el factor nuevo, que es el coronavirus, no se tiene idea hasta dónde puede llegar en cuanto a contagios o volverse más letal”, consideró el gerente de Research de InvertirOnline.

 

“Si vemos lo que pasó en China, podría ser auspicioso, pues el país registró dos meses de alta progresión de contagios y después empezó a desacelerar”, estimó.

Algunas bolsas debieron suspender sus operaciones por el desplome en el inicio de la rueda
José Ignacio Bano añadió que “la Argentina tiene sus propias restricciones. Es muy difícil para renegociar en este momento, es una lástima porque el Gobierno asumió a hace apenas tres meses y existe la urgencia por encausar la reestructuración”.

“El avance del coronavirus elevó sustancialmente los riesgos al escenario global, justo cuando el gobierno está por lanzar la reestructuración de la deuda. El acercamiento al FMI podría mejorar la confianza, reduciendo el riesgo de holdouts y quitando probabilidad a escenarios de cola, pero el sendero fiscal es poco ambicioso permitiendo imaginar una oferta inicial menos atractiva que la descontada por el mercado”, refirió un reporte del Grupo SBS.

EL PESO ARGENTINO, AJENO A LA DEBACLE

En Argentina, el dólar formal tuvo una apreciación marginal, de siete centavos en la plaza mayorista, a $62,53 pesos, al tiempo que el índice Merval de la Bolsa cayó un 14 por ciento. Medido en dólares, el panel S&P Merval toco un piso no visto desde el 30 de abril de 2009.

El real brasileño, de mucha influencia en la plaza cambiaria doméstica, perdía más de un 3% a un mínimo histórico de 4,79 unidades por dólar, mientras que el índice de acciones Bovespa llegó a desplomarse cerca de un 10%, lo que llevó a la suspensión de las operaciones durante 30 minutos.

Las acciones de la petrolera estatal YPF acusaron una notoria baja de 28% en dólares y 24% en pesos, para tocar nuevas marcas mínimas desde que salió a cotizar en 1993. El ADR de YPF cerró en 5,26 dólares, lo que posiciona a la valuación bursátil de la compañía en apenas USD 2.069 millones, la tercera parte de lo que el Gobierno argentino se comprometió en 2012 a pagarle a la española Repsol por el 51% de las acciones.

El analista financiero Luis Palma Cané consideró que la dinámica de los activos financieros globales “van atener su impacto en Argentina. La caída en el precio del petróleo pega en Vaca Muerta. La gente de YPF ha declarado que el petróleo por debajo de los 50 dólares Vaca Muerta es improductiva”.

Fuente: Infobae