El Gobierno anunciará mañana la revisión del programa "Precios cuidados", que fue relanzado en enero de este año con el objetivo de que funcione como referencia de precio en cada una de las categorías.

En esa oportunidad, se acordó con las empresas de consumo masivo la incorporación de primeras marcas y el compromiso, por un año, de que no habría cambios de productos ni bajas. Si no, se perdería justamente la referencia. 

 
Pero la pandemia y el congelamiento de todos los alimentos, bebidas y productos de limpieza y tocador mediante el programa de emergencia "Precios máximos", con un solo ajuste de 3% promedio en julio, complicó el escenario para las compañías y ello le dificultó a la secretaria de Comercio, Paula Español, sostener los lineamientos del primer día. Por eso, el programa de Precios cuidados para el último trimestre del año continuará con una veintena de bajas y 26 nuevos ítems que se incorporan, incluidas las nuevas presentaciones de marcas que ya estaban en el programa. 
 
Los aumentos, en esta oportunidad, volverán a ser del 5% promedio, con aumentos de algunos ítems de hasta 9%, como también sucedió en la revisión de mediados de año, según confirmaron a Infobae fuentes de la industria. Respecto del total de productos, sumarán unos 400, frente a los 352 hoy vigentes. 
 
¿Cuáles son los productos que se dan de baja en esta oportunidad? 
 
Según un listado al que accedió Infobae, figuran en este grupo: el jabón en polvo marca Ala de 3 kilos, de Unilever; el óleo calcáreo de 220 ml Sanicare, de Laboratorios Pretty; el arroz Gallo de 500 gramos, de Molinos Río de la Plata; la lata de porotos de 350 gramos Inalpa, de Industrias Alimenticias Pavón Arriba; la mayonesa Fanacoa de 475 gramos, de Unilever; el arroz Primor de 1 kilo de Bunge; el vino tinto Michel Torino y el tinto y blanco marca Crespi, de Bodegas Peñaflor; y los vinos Resero y Arizu de Fecovita. 
 
En el caso de los vinos, las empresas habían pedido al Gobierno eliminar estos productos de la canasta en función de que el vino de traslado, que se compra en el mercado para luego embotellar y vender, subió de $8 a $20 desde enero, por lo que estaban comercializando los productos a pérdida. 
 
Fuentes del sector privado afirmaron que en algunos casos las bajas se explican por la imposibilidad de garantizar la producción en el actual contexto de pandemia, mientras que en otros se debe a que se estaba vendiendo a pérdida, sin poder compensar con el resto del portafolio de productos porque los "precios máximos" alcanzan a todos los artículos de consumo masivo. 
 
Al respecto, las empresas están esperando desde hace dos meses un nuevo ajuste generalizado de los productos y advierten que la situación es cada vez más crítica. Sin embargo, trascendió que el aumento que se otorgaría rondará entre 3 y 4%, porcentaje insuficiente si se considera que los costos subieron un promedio de 25%, aseguran los proveedores. 
 
 
Fuente: Infobae