En este sentido, aseguró que "el que no tiene valentía para ser juez tiene que ir a su casa" y recordó que "la Constitución tiene que regir independientemente de quién sea el que gobierna; es nuestro deber, para eso nos pagan". 

 

La jueza explicó además que, cuando el gobernador de Mendoza comience a flexibilizar la cuarentena, va a sancionar con multa el incumplimiento y la violación de las restricciones, lo que agrega un problema más a la situación. "Acá hay una doble persecución por el mismo hecho, un principio que es esencial en el Estado de derecho: nadie puede ser sometido a proceso dos veces ni sancionado por el mismo hecho dos veces", recordó. 

 

"Acá yo estoy absolviendo o sobreseyendo, dependiendo de la etapa del proceso, porque entiendo que además si hay dos persecuciones y dos sanciones, hay que aplicar la más beneficiosa y en este caso es la multa", añadió. 

 

Desde su punto de vista, consideró que es mucho más eficiente la multa que un proceso penal. "Tenemos alrededor de 7.000 procesos por violar la cuarentena. Los únicos que se están juzgando son los que tienen personas privadas de la libertad, que son los mínimos. El resto de los procesos van a morir porque es imposible tramitarlos todos", advirtió. 

 

Para sostener su argumento, Mauricio recordó que en su provincia el manejar en estado de ebriedad tiene multas económicas altísimas que rondan los 100.000 pesos. "Cuando comenzó a regir esta ley fue categórico cómo bajaron los accidentes de tránsito por estado de ebriedad. Acá esto se cumple mucho y demuestra que la multa produce más efectos que un proceso penal que termina en la nada, malgastando el dinero de los contribuyentes. De 7 mil causas, con suerte si se pueden juzgar 100 creo que es mucho", afirmó. 

 

Finalmente, Mauricio se mostró muy preocupada por la vigencia del Estado de derecho: "La Argentina ha perdido el rumbo en este aspecto", concluyó.