La Cámara de Diputados terminó de aprobar hoy a la tarde en un trámite exprés el proyecto de presupuesto 2021, luego del traspié que sufrió la norma en el Senado de la Nación, donde hubo un faltante de 18 planillas de obras. 

 

La votación resultó con 139 votos a favor, 20 en contra, 83 abstenciones y 2 diputados ausentes; el oficialismo votó a favor, Juntos por el Cambio se abstuvo, mientras que la Coalición Cívica y el Frente de izquierda votaron por la negativa. 

El proyecto de ley que envió el ministro de Economía Martín Guzmán contempla un gasto global de ocho billones de pesos, un crecimiento del PBI de 5,5%, una inflación del 29% y un déficit equivalente al 4,5% del PBI. Además, el precio del dólar oficial, a diciembre del año que viene, será de 102 pesos. 

El proyecto también estima que las exportaciones crecerán un 10,2% y que habrá un incremento de las importaciones de 20,4%, con un saldo de balanza comercial superavitaria de alrededor de USD 15.087 millones. 

Con respecto a los gastos sociales, el Presupuesto establece que se destinarán $5,5 billones a gastos sociales para el pago de jubilaciones y asignaciones sociales. Este número es anterior a que se conociera la fórmula de ajuste que sería tratada en sesiones extraordinarias. El monto también incluye programas alimentarios y de economía social, entre otros. 

Previamente, se debatió la posibilidad de incluir un proyecto del diputado radical Emiliano Yacobitti para poder desgravar del pago de impuestos a las Ganancias los gastos en educación; la votación resultó con 115 votos a favor y 124 en contra. 

También, la diputada Dolores Martínez pidió que concurra al recinto el ministro de Salud, Ginés González García, para explicar la política del Gobierno frente a la pandemia, pero la iniciativa fue negada por la mayoría. 

Desde el ministerio de Economía, festejaron la resolución y señalaron que la norma tiene "dos principios fundamentales: Estabilización macroeconómica: Impulsar la recuperación económica con un esquema de política fiscal expansiva y un Estado que cumple un rol fundamental para proteger a los sectores más vulnerables, incentivar el mercado interno y potenciar un crecimiento de la producción y de las exportaciones. Ejes esenciales para que nuestro país pueda sostener el crecimiento. El segundo es la "Sostenibilidad fiscal: requerirá de esfuerzo consistente para lograr un equilibrio fiscal compatible con un crecimiento inclusivo". 

Según explicó el Ministerio de Economía, las principales "prioridades estratégicas" del Presupuesto se reflejan en 6 pilares de inversión pública en 2021: 

1 • Infraestructura productiva y social: La infraestructura volverá a ser un motor de la economía, la generación de empleo y la competitividad de las empresas argentinas con un criterio inclusivo y federal. En 2021, se duplicará la inversión real en infraestructura productiva y social respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $835.000 millones o 2,2% del PBI. 

2 • Innovación y Desarrollo: Aumentará en un 160% la inversión real en innovación y desarrollo respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $187.000 millones o 0,5% del PBI que permitirá sostener el nivel de gasto real extraordinario de 2020. 

3 • Salud Pública: Habrá un aumento de un 49% de la inversión real en Salud Pública respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $199.000 millones o 0,5% del PBI. 

4 • Educación y Conectividad: se incrementará en un 11% la inversión real en Educación y Conectividad respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $483.000 millones o 1,3% del PBI. 

5 • Inclusión social activa: Aumentará en un 49,5% la inversión real en Inclusión Social Activa respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $270.000 millones o 0,7% del PBI. 

6 •Género y diversidad: En 2021, se elevará casi en 1.350% la inversión real en Género y Diversidad respecto a 2019, a partir de una inversión proyectada en $6.205 millones. Destina $1,3 billones a políticas que cierran brechas de desigualdad. Esto es transversal a todos los Ministerios, son 55 políticas de género provenientes de 22 organismos que funcionan en 14 Ministerios. 

IMPUESTO A LA RIQUEZA 

Luego de varios meses durmiendo el sueño de los justos, el Congreso comenzó a debatir después del presupuesto el proyecto de ley de Aporte Solidario Extraordinario, denominado nuevo impuesto a la riqueza. 

El debate promete ser extenso pero parece tener un final anticipado. Según fuentes parlamentarias, tanto el oficialismo como la oposición presentaron una lista de alrededor de 80 legisladores cada uno, lo que significaría que la discusión y las exposiciones extenderían el debate hasta las primeras horas del día de mañana. Se estima que sería aprobado alrededor de las 8 de la mañana. 

Lo que parece más seguro que el horario de votación son las manos levantadas con las que contará el oficialismo. El proyecto necesita para ser aprobado mayoría simple, esto es, 129 diputados que voten a favor. Y el Frente de Todos los tiene. 

La bancada oficialista cuenta con 119 diputados y a este grupo se le sumarán los 11 del Interbloque Federal que comanda Eduardo Bucca; los 6 del interbloque Unidad para el Desarrollo, que preside José Luis Ramon; el monobloque del Movimiento Popular Neuquino y ahora se sumaron dos más del nuevo bloque Acción Federal que comanda Felipe Álvarez, quien hasta la sesión anterior formaba parte de Juntos por el Cambio. 

Con estos números el debate parece ser más para que cada uno siente posición que para la posibilidad de una discusión. Aunque existe la posibilidad de que se introduzcan cambios en el proyecto, en especial la posibilidad de subir el piso del mínimo no imponible de 200 a 300 millones de pesos. 

Una vez aprobado, el proyecto pasará a la Cámara de Senadores en donde el oficialismo también cuenta con los votos necesarios para aprobarlo, pero los plazos son el punto principal para prestarle atención. El proyecto entrará en la Comisión de Presupuesto y, una vez que obtenga dictamen, pasará al recinto. 

El proyecto del impuesto, redactado por el diputado Carlos Heller a pedido de Máximo Kirchner, establece el pago de una tasa progresiva para las personas físicas o "humanas" argentinas a partir de los $200 millones. No importa que la persona tenga residencia fiscal en otro país, pero no alcanza a los extranjeros. Arranca con una alícuota del 2% y llega hasta 3,5% para patrimonios de más de $3.000 millones en el país. La tasa se eleva hasta un máximo de 5,25% para quienes tengan bienes en el exterior. Si deciden repatriar el 30% de sus tenencias financieras, quedarán exceptuados de ese diferencial y serán igualados con el resto de los aportantes en el país. La mayoría de los especialistas en impuestos y las entidades que representan a los empresarios lo calificaron de confiscatorio y contrario a la estrategia de atraer inversiones que necesita el Gobierno.

Fuente: Infobae