Si el contexto mundial de la pandemia lo permite, el presidente Alberto Fernández viajará a China en 2021 en una visita oficial donde buscará mantener una reunión con su par Xi Jinping, autoridades del Partido Comunista, empresarios.

En el gigante asiático, Fernández apuntará a tener una amplia agenda destinada a reforzar la asociación estratégica integral con Beijing.

El canciller Felipe Solá expresó hoy que Alberto Fernández tiene "pendiente" una visita a China, que se podría entre marzo y mayo de 2021, según la evolución de la pandemia. "Eso fue acordado en una conversación de septiembre pasado entre los presidentes Xi Jinping y Fernández", dijo el ministro de Relaciones Exteriores.

A la vez, en la Cancillería confirmaron a Infobae que se trabaja en el viaje presidencial a China para el 5 de mayo aunque todo dependerá de lo que ocurra con la pandemia. Es que en China hoy están cerradas por completo las fronteras, hay muchas restricciones para el ingreso de funcionarios diplomáticos extranjeros y eventualmente el Presidente sólo podría viajar con una comitiva muy reducida.

Por otra parte, todo ello dependerá también de la decisión de Alberto Fernández que antes de ir a China quiere reunirse con el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ya que quiere dar una señal a Washington en función del cambio de color político en la administración central.

Al inaugurar hoy un Seminario sobre "China en Iberoamérica", el canciller Solá destacó las coincidencias entre ambos países en relación al apoyo al multilateralismo, a la cooperación en el marco de la pandemia global y el compromiso con la cuestión ambiental. Asimismo, resaltó la necesidad de incrementar el flujo comercial bilateral y la inversión en infraestructura y en energía en Argentina.

"Coincidimos en el G20 en cuanto a solucionar algunas tensiones por las vías del fortalecimiento de la OMC y de otras organizaciones multilaterales que están debilitadas y que tenemos la obligación de volver a fortalecer. Coincidimos con China en cuanto al cambio climático, y tenemos coincidencias de fondo, que hacen a la visión del mundo en general", dijo Solá, quien también se refirió al nivel de "cooperación" durante la crisis de la pandemia global.

Es en este contexto de buenas relaciones bilaterales y en virtud de la asociación estratégica integral que la Argentina busca reforzar con China que se encuadraría el viaje de Alberto Fernández a Beijing. La calificación de asociación estratégica integral no es caprichosa. China le otorga ese rango a vínculos con determinados países e implica un nivel mayor de relacionamiento. Claro que esto también contempla compromisos mayúsculos de ambas partes.

Según se pudo saber, China tiene un fuerte interés en desarrollar la polémica tecnología 5G en el país con la gigante Huawei que es cuestionada por espionaje estatal en todo el mundo. También hay interés de Beijing por la construcción de una central nuclear y una represa en la Argentina. El flujo comercial aumentó en los últimos tiempos pero la balanza sigue siendo altamente deficitaria para el país aunque en el Gobierno admiten que el giro de más de 18.000 millones de dólares en swaps compensa ese desfasaje.

"No olvidamos la colaboración práctica y material en materia de COVID. China tuvo una actitud muy solidaria, hicimos una gran cantidad de vuelos de Aerolíneas Argentinas para traer todo tipo de insumos. Tuvo una actitud de acercamiento cooperativo y solidario, que a su vez fortalece el acercamiento político", señaló Sola en la videoconferencia de hoy acompañado por el secretario de Relaciones Exteriores Pablo Tettamanti y por el jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves.

De cara a la Cumbre de Líderes del G20 de mañana, en la que participará por primera vez Alberto Fernández, el canciller subrayó "nuestro firme apoyo al multilateralismo, a la OMC y a la OMS", visión que coincide con la de China. "Sobre la OMC, China tiene tres principios, con los que coincidimos: no perjudicar a los países en desarrollo, respetar las reglas del comercio, y seguir las decisiones del consenso", aseguró.

Señaló además la coincidencia en "considerar a la investigación y producción de la vacuna como bien público internacional", de manera de permitir el acceso amplio y desvincularla de la idea de negocio farmacéutico.

"Frente a países que se empiezan a cerrar, es fundamental que China se siga abriendo", consideró Solá, y afirmó la necesidad que tiene la Argentina de incrementar el flujo comercial y las inversiones con la nación asiática. Se mencionó en algún momento la idea de que Argentina busque firmar con el Mercosur y China un acuerdo de libre comercio. Pero el tema encuentra un escollo insalvable: Paraguay tiene un acuerdo con Taiwán, que tiene un complejo enfrentamiento con China, y no aceptará este tipo de entendimiento con Beijing.

"Queremos abrir el número de productos que les vendemos, ya que estamos muy concentrados en cinco productos. Tenemos cierto déficit comercial con China pero estamos muy confiados en el futuro. Nos interesa mucho el crecimiento de la capacidad de demanda que se ve en China por ascenso de clase desde hace varios años, y ahora cada vez más", aseguró el canciller.

Por otra parte, Solá recordó también que "Sinograin acaba de incrementar el nivel de importaciones desde la Argentina en compras de granos y aceites de manera interesante. Vamos a pasar de 300 a 400 mil toneladas de aceite de soja y de 3 a 4 millones de toneladas de granos, sólo en el caso de Sinograin. Pero también vamos a vender más a otras firmas y otros productos".

"Tenemos gran necesidad de inversión en infraestructura vial y ferroviaria, y de intervención en energía. El stock de inversión china es bajo, y puede aumentar muchísimo más, y estamos dispuestos a hacerlo. Además, nos interesa estar en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda", afirmó.

Fuente: Infobae