La Justicia Federal procesó a ocho efectivos de la fuerza nacional por considerar que llevaron adelanto “un plan” para encubrir el asesinato.

El lamentable hecho ocurrió en agosto del 2016, cuando en un confuso episodio perdió la vida Víctor Alegre, quien se desempeñaba como chofer del hoy vicepresidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, José Luis Alberto Aguilar (en aquel entonces era el presidente).

 

Tras casi dos años del suceso, continúan las investigaciones. Ahora, la jueza Zunilda Niremperger procesó sin prisión preventiva a ocho prefectos, por el encubrimiento del crimen.

 

Según consideró la jueza Federal, hubo “un plan de acción conjunta entre los diversos prefectos involucrados, destinado a encubrir el homicidio de Alegre”.

 

De esta manera, Niremperger procesó a Alfredo Ardiles (Jefe del destacamento de Prefectura en la Isla del Cerrito en ese momento); Roberto Carlos Schukel (Ayudante de Segunda); Raúl Antonio Roldan (Cabo Primero); Rodrigo Baltazar Franco (Ayudante de Segunda); Víctor Matías Valdéz (Cabo Primero); Luis Gabriel Miño (Cabo Primero); Adrián Fernando Mancedo (Cabo Segundo) y Salvador de Jesús Barrios (Cabo Primero).

 

El cargo que le imputa a los ocho es el de “encubrimiento de homicidio, agravado por tratarse de un delito especialmente grave y por la calidad de funcionario público”.

 

Por su parte, dictó la falta de mérito para Pablo Nieto (cabo segundo) y Federico Fernández (cabo primero).

 

Para la jueza “existió un plan de acción conjunta entre los diversos prefectos involucrados, destinado a encubrir el homicidio de Víctor Alegre, incurriendo a su vez en abuso de autoridad, al no ejecutar las órdenes dictadas por la suscripta ni las leyes cuyo cumplimiento les incumbiere”.

 

Consideró también que “De esta manera los prefectos imputados buscaron con su accionar encubrir el homicidio de Víctor Alegre tratando de beneficiar en consecuencia a Sánchez y Pérez, pretendiendo legitimar los actos desplegados por los prenombrados para simular que estos obraron en cumplimiento de un deber”, añadió.

 

Cabe destacar que por el hecho está detenido Walter Sánchez, acusado de homicidio calificado. Además, se encuentra en libertad pero procesado por abuso de arma de fuego Walter Pérez, quien acompañaba a Sánchez.

 

 

BOLSA CON MARIHUANA

 

Luego del tiroteo y un posterior choque del auto manejado por Alegre contra un árbol, los prefectos habrían encontrado más adelante una bolsa que contenía 200 gramos de marihuana.

 

Sobre eso, Niremperger indicó que “se advierten grandes inconsistencias con relación a la bolsa con estupefacientes hallada en el lugar de los hechos. La versión dada por el personal de prefectura que intervino en esa oportunidad, respecto a la bolsa que contenía bochitas de marihuana, se encontraba a 40 metros del automóvil (declarado por Ardiles), en tanto que Pérez refirió que estaba a unos 10 metros”.

 

Señaló también que “mientras Araceli declaró que apenas abrió la puerta del automotor se apersonaron Sánchez y Pérez por lo que ella se arrodilló, estos últimos afirmaron, en sus respectivas declaraciones, que entre que el auto chocó con el árbol y ellos llegaron, en cinco minutos, Araceli se bajó y arrojó una bolsa, la cual sería aquella que contenía estupefaciente. Esa situación ¿es probable? ¿Es razonable? La reacción de Araceli Alegre ¿se condice con las pruebas de autos? El paquete con estupefacientes hallado ¿se relacionaría con la pseuda investigación realizada en la finca Torres? Respondiendo a los interrogantes aquí planteados, si bien es posible que esa circunstancia hubiera ocurrido de esa manera, ello no resulta probable ni razonable”.

 

“No dejo de advertir también que la bolsa con estupefaciente fue encontrada sobre el camino indicado, dirección hacia Antequeras, en una posición que el automotor conducido por Alegre no había circulado, ya que el mismo detuvo su marcha muchos metros antes de ese lugar”, agregó.

 

EL CASO

 

El 22 de agosto del 2016, el chofer de la Cámara Federal de Apelaciones volvía de la Isla del Cerrito con su hija, Araceli. En un momento determinado, comenzó a ser perseguido por dos efectivos de la Prefectura Naval, Walter Pérez y Claudio Sánchez, quienes le solicitaban que frene la marcha.

 

La hija de la víctima pensó que se trataba de un asalto, por lo que pidió a su padre que no frente. Esa decisión hizo que los prefectos comiencen a disparar y efectúen en total 11 tiros, de los cuales uno dio en Alegre.

 

La bala que lo mató habría sido Sánchez, por lo que se encuentra detenido. Por su parte, Pérez está en libertad pero procesado por abuso de arma de fuego.

Fuente:DiarioChaco