El aspirante a Presidente de la Nación, devenido a intendente de Resistencia, y, ahora candidato a la gobernación del Chaco, Jorge Capitanich, pareciera -en estos momentos- estar dándo manotazos de ahogado al convocar, desesperadamente, a todos y cada uno de los dirigentes y/o militantes a quienes, hasta no hace mucho, había despreciado. (Por Daniel Lencina)

Es que, el Coqui, según parece, ya no seduce, ya no enamora como en otrora. Dicho en otras palabras, ya no embauca como antes.

Es posible que la consulta que realiza  Diario Norte (en su página digital), no refleje la realidad política-electoral de la provincia. Pero  marca, nítidamente, una realidad insoslayable: el Coqui, ya no es pasión de multitudes, Carim Peche ofrece batalla y, el "Chiyo " Ivanoff, puede provocar un enorme daño en la jornada electoral del próximo domingo.

¿Entonces ? ¿Qué puede pasar ? El domingo se sabrá...!!
Repentinamente, Capitanich desistió de su actitud de soberbia en la que estaba sumido, últimamente. Convocó a todos aquellos que había rechazado porque -iluso- pensaba que con su sóla presencia bastaba y sobraba.
Ahora se da cuenta  que necesita de todos, de todas y de "todes", también.

Llama de urgencia ( hablo de Sáenz Peña) a Ricardo Sánchez, Liliana Spoljaric, Julio Bojanich, Jorge y Dante Moreira, porque sabe, perfectamente, que con los dirigentes que cuenta no le alcanza, no le es suficiente.
Cómo cae, todo esto, en sus huestes  de dirigentes y militantes leales de la primera hora !?
Resulta, ahora, que aquellos que trabajaron en las PASO contra Capitanich  están, prácticamente, al frente de la campaña y, no se descarta, lleguen a manejar los recursos económicos en las elecciones del domingo.

Peronismo dividido

El peronismo de Sáenz Peña está dividido. Y, parece ser, en otras localidades de la provincia, también.
Capitanich estuvo lento de reflejos. Demoró demasiado en admitir que la soberbia no es buena consejera.
 
Se vio obligado a dar el brazo a torcer y a aceptar en sus filas a aquellos que - según dicen- habría  jurado que no los necesitaba para ganar (en su soberbia dijo por el 70 por ciento) y ahora, tardíamente, los convoca, porque, sencillamente, porque otra no le queda.
 
Demás está decir que los leales al proyecto están que trinan y nadie puede asegurar que trabajen, este domingo, con todas las furias, ni mucho menos. En fin, el domingo se verá...