(Por Daniel Lencina)-La presidencia de la Cámara de Diputados es el trofeo más preciado de los dos contrincantes.

Coqui Capitanich y Gustavo Martínez han librado un par de "combates" en este año electoral por excelencia.

Tomando como referencia la disciplina del boxeo, se puede decir que, se libra un match con con dos round disputados, hasta el momento. Ambos contendientes salieron airosos en un round cada uno.

Jorge Capitanich, ganó el primer round (y lo hizo por demolición) en las PASO del 11 de Agosto, en oportunidad en que, con boleta larga, dejó fuera de carrera al actual gobernador, Domingo Peppo, y puso de rodillas a todos y cada uno de los que se habían cruzado en su camino.

Como consecuencia esta catástrofe electoral, Peppo se desistió de sus aspiraciones reeleccionista y toda su gente se puso a entera disposición de máximo lider del peronismo y del Chaco.

A partir de allí, el peronismo en general se encolumnó detrás de la candidatura de Capitanich quién, a las postres, resultó electo gobernador de la provincia por tercera vez.

Previo a eso, Capitanich, en un acto de generosidad, le asignó el noveno lugar en la lista de candidatos a diputados provinciales a Élida Cuesta, esposa de Gustavo Martínez.

De esta manera, obligó al Peppismo y al Gustavismo a empujar desde atrás para que la señora Élida Cuesta entre y pueda seguir en el cargo de legisladora.

Y el esfuerzo valió la pena, porque el 23 de Octubre, Élida Cuesta logró el pasaporte y su continuidad en la Legislatura Chaqueña.

El turno de Gustavo llegó

Es posible que el máximo error cometido por el Coqui Capitanich, era creer que era dueño absoluto de los votos en la provincia, sin siquiera detenerse a pensar en la terrible influencia de la fórmula Fernández- Fernández, que arrasó en casi toda la Nación y donde Chaco, por supuesto, no fue la excepción.

El 11 de Agosto, Coqui, incluido en la boleta de CFK ganó por paliza en Sáenz Peña y la provincia y logró asustarlo a Gerardo Cipolini que, urgentemente, desdobló las elecciones municipales y la trasladó al 10 de Noviembre. Quedó demostrado que Coqui no era el tan temido enemigo.

El 23 de Octubre, Coqui, ya no llevaba la boleta de Cristina y perdió, aquí, por 11 mil votos que representa el 20 por ciento.
Con el apoyo de Gustavo Martínez en la provincia y de Peppo en la provincia, Jorge Capitanich fue electo gobernador del Chaco y ejercerá su tercer mandato.

Coqui, perdió el 2° round

Al tañido del gong, Coqui y Gustavo, una vez más, se vieron la cara el 10 de Noviembre.

Ganó Gustavo, sin duda. ¿Por KO (Nocaut)?

El candidato que tanto promocionaba Coqui (Diego Arévalo) sólo obtuvo el 17 por ciento de los votos y salió tercero en Resistencia.

En Sáenz Peña, su hermano, Daniel Capitanich, perdió (igual que él) por 20 puntos, 11 mil votos de diferencia.

A esta altura de los acontecimientos, Peppo se lamenta y se arrepiente haberse bajado de la candidatura a
gobernador antes de tiempo. Con el diario del lunes, pudo comprender que Coqui ganó porque se vio favorecido con la boleta larga de la fórmula Fernández.

3° y último round?

Todo parece indicar que el tercero y último round está a punto de comenzar: La disputa por la presidencia de la Cámara de Diputados.

Gustavo Martínez, aspira, sueña y se muere por la gobernación del Chaco y entiende que éste es su momento. Lo venció al mismísimo Capitanich, en su propia casa. Ahora cree que nada, ya, podrá oponerse en su camino. Claro, para eso tiene que ganar una nueva batalla. Tiene que salir airoso de ese esperado tercer round que fue pactada la gran pelea.

Gustavo corre en desventaja. Cuenta, tan solo con cinco diputadas que le den su voto. Ellas son: María Elena Vargas, Nadia García Amud, Liliana Spoljaric, Andrea Charole y Élida Cuesta.

No le alcanza. Pero, piensan que están en condiciones de convencer a los 11 diputados radicales para lograr reunir los 16:votos que necesitan, teniendo en cuenta que el voto de la presidencia vale doble yacque la diputada Vargas, sería presidenta, únicamente, en esta sesión.

Además pretenden conseguir otros votos extras para asegurarse el manejo de la legislatura.

Pero Coqui es un gran político y, seguramente, no se quedaran de brazos cruzado y algo hará, seguramente, para contrarrestar el desbordante y avasallante ímpetu de Gustavo Martínez que luego de su notable éxito electoral viene por más. Viene por todo. Y sólo Coqui Capitanich está en condiciones de detener su paso triunfal y desmedido.