(Por Daniel Lencina) - La ciudad de Sáenz Peña muestra características muy similares a su fisonomía habitual. Con tránsito fluido y abundante en las arterias céntricas, con el constante e incansable desplazamiento de peatones y /o transeúntes, que vuelven a admitir las vidrieras que, hasta no hace mucho, estaban ocultas tras pesadas persianas.

Asi vive Sáenz Peña la cuarentena, señores!!!

Cualquier vecino que, por alguna circunstancia especial, se vio obligado a escapar de su encierro para realizar algún/os trámites, seguramente, se habrá sorprendido de la manera en que viven sus conciudadanos sáenzpeñenses.

Cualquier vecino/a que, por alguna circunstancia especial, se vio en la obligación de escapar del encierro que impone la cuarentena para realizar algún tipo de trámite, seguramente, se habrá sorprendido de la manera en que viven los demás saenzpeñenses este momento en que la pandemia del COVID-19 se cobra vidas por miles y amenaza con devorarse muchas más.

Los motociclistas, irresponsables imprudentes como siempre, toman las calles de Sáenz Peña como si fuera el circuito de Silverstone.

Pasa que a nuestros inspectores le han asignado la delicada misión de controlar el ingreso de vehículos a nuestra ciudad. Lo que es aprovechado por los conductores de motos vehículos para desplazarse por la ciudad a velocidades sorprendentes.
"Juguemos en la doce miestras los de tránsito no están "

Clarividencia comercial

Desde el lunes 27 de Abril, numerosos comerciantes decidieron abrir sus locales para trabajar, aunque más no sea, a media máquina.

A esto se denomina clarividencia o intuición comercial, porque 72 horas después, el intendente Bruno Cipolini, anunció que tiendas, bazar, regalarías, zapaterías, casa de electrodomésticos, etcétera, etcétera, pueden volver a su actividad tomando las previsiones que el protocolo exige, claro está...

Se podrá decir que la municipalidad va detrás de los hechos. Entiendo que no es así.

El intendente Bruno Cipolini es una persona muy sensible y entendió que si algunos comerciantes transgredieron las disposiciones vigentes es, sencillamente, porque otra no le quedaba. Porque tienen que pagar personal, luz, agua, impuestos. Y otros, porque si no trabajan no tienen para comer.

Eso valoró Bruno Cipolini, por eso hoy blanqueó su situación con el compromiso de que respete las condiciones por todos conocidos: Barbijos para todo, respetar la distancia entre una persona y otra, con un ingreso limitado acorde a las dimensiones del local comercial.

Mientras tanto Sáenz Peña sigue presentando casi todas las características de un día normal.

Si no tenemos casos de virus sospechosos, tampoco podemos tener casos confirmados. Sáenz Peña mantiene el invicto y, es posible, que esta condición de privilegio de lugar a que muchos vecinos nuestros piensen que a nosotros no nos va a tocar y, lo que es peor, que el coronavirus no existe.

Por eso la gente se lanza, animadamente, a recorrer las calles, a pasear en autos y en motos. Por eso Sáenz Peña a recobrado su fisonomía habitual en los últimos días. Para bien o para mal ?