(Por Daniel Lencina) - Se trata del peor de los motes que te pueden adjudicar en nuestros días.

Si, así, efectivamente, como en la década de los 70 te tildaban de zurdo e ibas en "canopla".

Después, si te ponían el mote de "homo sapiens" (por decir de una manera elegante). Y, así. Los drogadictos, los porteadores del SIDA. Todos personajes despreciados, detestados y rechazados en nuestra sociedad.

Ahora, resulta que si querés destruir a una persona, por completo, sólo basta con decir que tiene coronavirus.

A partir de allí, nadie habrá de acercarse a esa persona. Si, por ahí, esa persona está para en una vereda, la gente, en el mejor de los casos, se cruzará a la vereda del frente, y, en el afán de resguardar su integridad física, tomará otro camino.

En el primer caso de coronavirus confirmado en Sáenz Peña, dieron nombre y apellido.

¡Qué mal hicieron!

Mataron a la familia Comisso..!

¿Con qué necesidad?

A partir de ahora, nuestros vecinos, trabajadores y emprendedores no podrán salir a la calle. Porque, a partir de ahora, son el cuco de la sociedad.

Ricardo Sánchez indignado

¿Qué les pasa a los municipios del interior de la provincia?

Es lo que pregunta el diputado (mandato cumplido) Ricardo Sánchez.

Dice, en tal sentido: Vienen a nuestra ciudad, a comprar, vender y a trabajar y, ahora, resulta que no nos dejan entras a sus localidades.. !?

Efectivamente, a partir del primer caso coronavirus han cerrado las puertas de acceso a muchas localidades del interior de la provincia.

¡Insólito! Son ellos quienes más necesitan de nosotros!

Pero, en fin, somos muy generosos que, seguramente, habremos de permitir que sigan llegando, nomás

Cada cual atiende su juego

Sáenz Peña mantiene su ritmo normal. Es cierto, hay negocios que, respetuosamente y responsablemente, han bajado sus persianas.

Pero la gente, igual, salió a la calle. Nadie controla nada. No hay personal provincial ni municipal suficiente en el centro para solucionar todo lo que allí está pasando.

Esta es nuestra cuarentena...

Seamos coherentes. No hay personal suficiente para ejecutar las medidas que se adoptan en tal sentido. Todo depende de nosotros, señores, para estar bien y de nadie más que de nosotros.

¿¡Habremos de entender, esto, alguna vez!?