Desde la fuerza opositora al gobernador afirman que el ingreso de $ 80 mil millones a las arcas del Estado provincial no se ve reflejado en mejoras para el sistema sanitario ni obras públicas.

Otra jornada caliente se vivió en la Legislatura provincial de Chaco. El gobernador Jorge Capitanich avanza en su modelo de achicar el Estado local mientras aumenta el asistencialismo. Diputados del Bloque de la Unión Cívica Radical expresaron su malestar mediante un comunicado, tras conocerse la noticia de la venta de la Casa de Gobierno y del autódromo Yaco Guarnieri.

"Coqui" consiguió aprobar las leyes con la ayuda de peronismo y sus aliados. Sin embargo, obtuvo el quórum gracias al Partido Obrero (PO) y al PRO, que en Chaco está separado del radicalismo local.

"Los chaqueños tienen que saber que el oficialismo convoca a extraordinarias para aprobar leyes a la medida de las necesidades políticas del gobernador Capitanich, no les importan  las prioridades de la gente, se niegan sistemáticamente a tratar el sinfín de proyectos que presentamos para asistir al sector de la salud, de la seguridad, el comercio, la producción y tantos otros afectados por una pandemia que en Chaco ha tomado dimensiones descomunales como consecuencia de la incapacidad y el desmanejo de los recursos en estos 13 años que llevan gobernando la provincia", expresaron los legisladores opositores.

Según fuentes radicales, existe un ingreso adicional a la caja de la provincia de $ 80.000 millones de pesos. Pero nadie sabe dónde está la plata, pues el sistema de salud pública continúa en estado crítico y los salarios no se han movido. Como la infraestructura, a pesar de la reciente foto en la que el gobernador aparece sonriente junto al ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis.

En Chaco, los movimientos sociales comienzan a ponerse en pie de guerra. La situación en términos socio-económicos es desesperante como en el resto del país. Mientras tanto, Capitanich sale a vender todo.

 

Fuente: Periodismo y Punto PyP