Marta Soneira, secretaria de Desarrollo Territorial y Ambiente de la provincia del Chaco, advirtió sobre la difícil situación en distintas zonas de la provincia, en las que actualmente existen más de 6.500 focos de incendios forestales, que ya afectaron a más de 10.000 hectáreas. Al respecto, Soneira hizo un llamado a la reflexión y aseguró que "las gravísimas consecuencias que esto trae para toda la zona, nos llama a concientizar a todos a cuidar el medio en que vivimos". 

 

"Los meses de julio, agosto y septiembre constituyen para el Norte argentino la temporada de mayores focos de incendio. En Chaco este es un tema de alerta, ya que a esas quemas se le suman meses de sequía por las pocas lluvias en nuestra región y las temperaturas elevadas", amplió la funcionaria. 

 

Soneira explicó que, si bien los incendios forestales existen desde hace muchos años en diferentes climas y geografías como parte del ciclo de renovación en un sistema ecológico, "lo que estamos viviendo en nuestro litoral, se debe al incorrecto accionar humano en las áreas urbanas y periurbanas por la quema de micro basurales, descuidos por parte de los ciudadanos y en las áreas rurales mayoritariamente por negligencia en la quema de nuevas áreas agrícolas a incorporar, quema de pastizales para renovación de verdeo , y quema de pastizales a vera de las rutas ocasionados por falta de conciencia colectiva en el manejo de fuego de uso de campamento u otros", enumeró la funcionaria. 

 

"Todo esto provoca incendios descontrolados, como los que vimos en el delta del río Paraná, y hoy en nuestra Provincia, señaló, y pidió a la población: "contribuir está en cada uno de nosotros para que esto afecte lo mínimo posible al ambiente y a la salud de los ciudadanos". 

 

Desde la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente, advirtieron que la costumbre de quemar malezas, hojas secas y residuos, en el campo, y también en las ciudades, provoca problemas y peligros con riesgo de expandirse como ocurre actualmente. 

 

Además, informaron que, al problema de daño al ecosistema, se suman las cenizas y humos tóxicos que emanan de las mismas, provocando daños en la salud y en muchos casos hasta generando problemas para transitar en rutas y caminos, con el riesgo de causar accidentes de tránsito. 

 

Soneira detalló además los daños al suelo que acarrea la quema de pastizales: "es una práctica rápida y económica para limpiar las parcelas de malezas, pero a la larga perjudica al terreno mismo, afectando la microfauna y la biodiversidad que pueda tener ese suelo, ya que provoca una importante modificación en la estructura y pérdida de nutrientes de ese suelo, la pérdida de la capacidad de retención de agua - que a su vez deriva en problemáticas de exceso y déficits hídricos y además la consecuente emisión de gases de efecto invernadero", señaló. 

 

Además, puntualizó sobre los daños a la biodiversidad, al remarcar que los incendios destruyen los hábitats de los animales e insectos afectando principalmente a las especies con menor movilidad, mientras que otros se desplazan y pueden escapar, refugiándose en otras zonas, que terminan provocando desequilibrios en el hábitat. 

Cabe recordar que existen ciertos parámetros para realizar una quema controlada, que incluyen los vientos, el tipo de terreno, y las condiciones del tiempo. Para ello el gobierno provincial trabaja para coordinar y desarrollar sistemas de control de incendios a través del fortalecimiento del Plan Provincial para el Manejo del Fuego. 

 

Dicho Plan, que se ejecuta junto a Defensa civil del Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Seguridad de la provincia incluye la mejora de la logística y equipamiento de Bomberos de la Policía y Bomberos Voluntarios, la coordinación con municipios para el abastecimiento y disposición de agua, sumándose la colaboración de los consorcios camineros con los implementos necesarios para la barreras cortafuegos en áreas rurales. 

 

"Estamos implementando un sistema unificado de prevención y alerta temprana de focos de calor críticos y de incendio que nos permitan una atención rápida de la situación de emergencia a través de los distintos dispositivos que se encuentran integrados en el plan de manejo del fuego" , enfatizó Soneira. 

 

La funcionaria, recordó las medidas de prevención: "No encender fuego en el áreas rurales y de ser necesario implementando el plan de manejo controlado, mantener las barreras cortafuegos en zonas de peligro sobre vera de montes y pastizales, en áreas urbanas no encender basurales o quema de restos orgánicos, en caso de campamentos tomar todas las medidas precautorias sobre todo en época de alto riesgo de incendios,; no arrojar al suelo fósforos, colillas, cigarrillos u objetos en combustión, tampoco papeles, plásticos, vidrios o cualquier tipo de residuo o material combustible susceptible de originar un incendio. 

 

"Cualquier chispa o llama, por pequeña que sea, puede dar lugar a un desastre poniendo en riesgo nuestra salud y el ecosistema en el que todos vivimos. Debe ser una regla para todos los habitantes de nuestra Provincia, en especial los de las zonas rurales. Los automovilistas que transitan las rutas no están exentos de estas recomendaciones", enfatizó. 

 

Paralelamente, la provincia fortaleció el sistema de alertas y se solicita a todos los ciudadanos que vean un incendio, que realicen sus denuncias a la Línea 105 y a la línea Ambiental 362-4332763. 

 

"Que lo sucedido en años anteriores en las Amazonas y Australia sirvan como claro ejemplo del desastre que es esto para todos en un mundo cada vez más globalizado. Cuidar el suelo es cuidar también nuestra economía, nuestras costumbres, nuestra vida diaria", finalizó Soneira.