Sucedió en la localidad de Corzuela. Una joven de 22 años denunció el robo en la comisaría local. Manifestó que tenía en su casa, ubicada por calle San Martín, una suma de 31 mil pesos que le fueron sustraídos. 

 

A raíz de la denuncia, agentes policiales comenzaron la investigación e identificaron a una posible sospechosa: una adolescente de 15 años. Con dicha información, se dirigieron al domicilio de la menor. Allí, la madre de ésta fue quien entregó, de forma voluntaria, la suma denunciada como robada.
 
La Fiscalía en turno dispuso que la menor sea entregada a su progenitora y que el dinero sea devuelto a la damnificada.
 
Fuente: Diario Chaco